K2_054081

BIOGRAFÍA

“Sus sugerentes interpretaciones, moldeadas por un refinado gusto musical,
han ampliado los horizontes de la comprensión
de la literatura del piano…”

El famoso pianista Ivo Pogorelich ha marcado el escenario de la música clásica de nuestra época. Su inigualable talento y su innovador enfoque de la música le han situado entre los más originales pensadores de hoy en día. Su espíritu de búsqueda, valorado por la lucidez para descubrir nuevas capacidades expresivas, queda realzado por un pianismo del más elevado valor estético, virtuosismo extraordinario y maestría técnica. Sus sugerentes interpretaciones, moldeadas por un refinado gusto musical, cuyos equivalentes son en la actualidad escasos, 

han ampliado los horizontes de la interpretación y de la comprensión de la literatura del piano estableciendo criterios en lo que se refiere a la interpretación pianística. Gracias a sus estrictos criterios artísticos y a su constante búsqueda del ideal de la expresión musical, Pogorelich ha alcanzado en más de cuarenta años como intérprete auténticos logros apreciados tanto por el público como por la crítica, al tiempo que sus conciertos por todo el mundo han adquirido el estatus de auténticos acontecimientos de culto ansiosamente esperados.

Nacido en Belgrado en 1958, hijo de músico, Ivo Pogorelich comenzó a estudiar música a los siete años y a la temprana edad de diez años debutó en su primer concierto como solista con orquesta. Tras los primeros escasos años de desarrollo musical en Belgrado, prosiguió sus estudios en Moscú en 1970. Allí pasaría los siguientes diez años, primeramente asistiendo a la Escuela Central Especial de Música del Conservatorio Tchaikovsky, y después, entre 1975 y 1980, estudiando en el Conservatorio de Moscú. Un cambio radical en su desarrollo artístico se produjo cuando conoció a la eminente pianista y pedagoga georgiana Alisa Kezeradze, con quien comenzó una intensa y fructífera cooperación profesional en 1976. Gracias a sus enseñanzas acerca de los fundamentos de la tradición occidental de la escuela pianística rusa, cuyas bases fueron establecidas a finales del siglo XIX por el último discípulo de Liszt, Alexander Siloti, y que Nina Plesceeva y Alisa Kezerazde desarrollaron en el siglo XX, Pogorelich redefine su técnica adoptando el conocimiento del poso de la experiencia de varias generaciones de eminentes pianistas. La exclusividad de los conocimientos adquiridos, basados en la línea generacional -séptima después de Beethoven y quinta después de Liszt- confirieron notoriedad a Pogorelich y le garantizaron un lugar destacado en la escena histórica del pianismo mundial.

Los primeros éxitos de Pogorelich comenzaron en la mitad de los setenta cuando ganó un concurso estatal en Zagreb en 1975, tras el cual grabó su primer LP para el sello discográfico Jugoton, interpretando a Debussy, Prokofiev y Kelemen. Pogorelich comenzó una actividad concertística más intensa en 1978 cuando como solista realizó una gira de dos meses por Estados Unidos con la Dubrovnik Festival Orchestra. Solo unos meses después logró su primer triunfo internacional importante al ganar el certamen pianístico Alessandro Casagrande Piano Competition en Terni. Este triunfo le aseguró un gran número de conciertos a lo largo de 1978, tanto en centros musicales italianos, tales como Nápoles y Milán, en el Spoleto Festival, así como en otros escenarios.

Pogorelich atrajo todavía más la atención del público musical de todo el mundo en 1980, al ser galardonado en el 14th International Piano Competition en Montreal, interpretando magistralmente en la prueba final el concierto para piano de Prokofiev nº 3. Ese mismo año participó también en el 10th Chopin International Piano Competition, donde, sin embargo, fue eliminado antes de la última fase del concurso por razones que nunca fueron suficientemente explicadas. Esta controvertida e infundada decisión resultó insatisfactoria para una parte del jurado que abandonó el concurso en señal de protesta, en tanto que la pianista Marta Argerich explicaba su decisión de abandonar declarando que Pogorelich era “un genio”. Este suceso tuvo un eco como ninguno antes en la historia de los concursos musicales en el mundo, que consideró a Pogorelich como el auténtico vencedor del certamen.

Debido al enorme interés que atrajo en el Chopin competition, gracias a sus nada convencionales interpretaciones, su asombrosa técnica y su innovador enfoque en la interpretación de la literatura pianística, Pogorelich se afirmó como un pianista de excepcionales capacidades y sobre todo de espíritu contemporáneo, y así, aceptando invitaciones de numerosas y prestigiosas salas de conciertos, comienza una intensa actividad en Europa, Norte de América, Australia y Japón. Su debut en el Carnegie Hall de Nueva York en 1981 fue seguido por espectaculares actuaciones como solista en los más renombrados escenarios mundiales, así como con reconocidas orquestas como la Filarmónica de Viena, la Filarmónica de Berlín, las orquestas sinfónicas de Londres, Boston y Chicago, las filarmónicas de Nueva York y Los Ángeles, las orquestas de la Tonhalle y del Concertgebouw, y tantas otras.

Simultáneamente Pogorelich se dedicó también a la grabación en estudio. Su primer álbum LP, “Chopin Recital”, grabado por Deutsche Grammophon en 1981, se convirtió en un éxito de ventas poco después de su lanzamiento y al año siguiente Pogorelich, como artista exclusivo del sello discográfico, comenzó a grabar de forma continuada. La notable discografía de Ivo Pogorelich, que cuenta hasta ahora con catorce álbumes y tres vídeos con interpretaciones de obras de una amplia gama estilístico – desde la música del barroco hasta obras de compositores del siglo XX – aparece como incomparable por la coherencia del concepto interpretativo que queda registrado en cada álbum. Estas extraordinarias ediciones de valor antológico y veneradas dentro de la discografía clásica, han alcanzado un gran número de oyentes en todo el mundo, manteniéndose a través de varias reediciones en el catálogo del sello discográfico por muchos años, incluso décadas, después de su primer lanzamiento.

Promoviendo el estatus de artista de culto, la Deutsche Grammophon lanzó un CD doble en 2006 con recopilaciones de sus interpretaciones bajo el título de “El genio de Pogorelich”, y en el año 2015 publicó un compendio con los álbumes que Pogorelich grabó para esta firma entre 1981 y 1988. Esta integral de la extraordinaria discografía del pianista, mereció la concesión del prestigioso galardón “French Diapasón d’Or” poco después de su lanzamiento.

El año siguiente, 2016, el maestro Pogorelich llevó a cabo nuevas grabaciones de obras de Ludwig van Beethoven en colaboración con la plataforma de streaming “Idagio”, siendo así el primer intérprete de música clásica que se orienta de esta forma, dotada también de una alta calidad tecnológica para la producción y distribución de grabaciones musicales.

Además de su rica y diversa carrera profesional por todo el mundo, que cuenta ya con más de cuarenta años sin interrupción, Pogorelich es también una persona socialmente comprometida, especialmente en tareas humanitarias y en la ayuda a jóvenes artistas. Con el fin de apoyar a estos artistas jóvenes, Pogorelich estableció Fund for Young Musicians en Zabreb en 1986, orientado a financiar la actividad profesional de estos estudiantes en el extrangero. Fundó igualmente el “Ivo Pogorelich” international music festival en Bad Wörishofen, Alemania, en 1989, el cual, a lo largo de nueve años de existencia, ha ido cumpliendo el propósito de ayudar a un gran número de jóvenes músicos, así como conjuntos y orquestas, en su camino hacia su consolidación internacional. Por su polifacético compromiso en la promoción de los más altos valores de la cultura, el arte y la educación, Pogorelich fue el primer músico clásico en alcanzar, en 1988, el honor de ser nombrado Embajador de buena voluntad de la Unesco. En su empeño para contribuir adicionalmente a la promoción de los criterios profesionales y sistema de valores en el campo del arte del piano, Pogorelich creó el “Ivo Pogorelich International Solo Piano Competition” en Pasadena, Estados Unidos, en 1993. Este único certamen de cuatro etapas sin edad límite para los participantes y con el todavía no superado premio de 100.000 dólares, estaba concebido para ofrecer ayuda a los premiados con el fin de desarrollar plenamente su potencial profesional y llegar a ser concertistas del más alto nivel.

En continuidad con las ideas expresadas en Bad Wörishofen y Pasadena, el “Manhattan International Music Competition” fue establecido en el Carnegie Hall de Nueva York en 2016 -en homenaje al trabajo pionero del gran pianista- certamen que designó a Pogorelich como presidente honorario y confirió su nombre al primer premio.

35200016-5

Cultivando el espíritu de la tradición cultural europea, a la cual pertenece por su herencia pianística y su contribución artística, el maestro Pogorelich ofrece obras fundamentales de piano solo y de piano con orquesta en escenarios de Europa, norte y sur de América y Lejano Oriente. El gran repertorio, al cual son añadidas constantemente nuevas obras, se ha concentrado en los últimos años en los inmensos ciclos de piano de Schumann, Brahms, Debussy, Ravel, Rachmaninov y Stravinsky, así como en los conciertos de Chopin, Schumann y Rachmaninov, cuya interpretación ha sido recibida tanto por el público como por la crítica con el mayor interés y las más favorables reacciones.

En la temporada 2018/2019, en la que el maestro celebró su sesenta cumpleaños y cuarenta años de carrera musical, el canal estatal japonés NHK realiza un documental dedicado al pianista y filmado en las localidades históricas de la ciudad de Nara, que este año cumple 20 años de presencia en la UNESCO’s World Heritage List.

En agosto de 2019, Ivo Pogorelich lanzó su primera grabación de estudio en 20 años para el sello discográfico Sony Classical. El álbum incluye dos sonatas de Ludwig van Beethoven – No. 22, op. 54, y No. 24, op. 78, y la segunda sonata para piano de Sergei Rachmaninoff, op. 36. El maestro Pogorelich ha elegido estas obras para explorar la profunda influencia de las revolucionarias técnicas de composición de Beethoven en una generación posterior de compositores.

La actividad concertística del maestro Pogorelich en la presente temporada incluye giras de conciertos por el Lejano Oriente (China, Taiwán y Japón), así como numerosos otros conciertos y proyectos en escenarios europeos, donde Pogorelich interpretará el programa de aniversario que contiene Piezas de Frédéric Chopin.

Entre otras actividades, Ivo Pogorelich está preparando sus próximas grabaciones de estudio para el sello discográfico Sony Classical.

 

Solo en ingles